E Argentina Obelisco

GOD BLESS ARGENTINA!

GRACIAS, OBRIGADO, ARGENTINA,

POR DIZER NÂO AO ABORTO!

A frente de batalha desta guerra cultural mundial  - que se trava entre as forças que lutam permanentemente pela liberalização do aborto, em todos os países, e as que se lhe opõem – passa atualmente pela Argentina. 8 de Agosto foi dia do veredicto final, na câmara alta, no Senado Argentino, depois do Parlamento, na câmara baixa, ter votado por uma margen mínima a favor do aborto, e depois de inúmeras manifestações multitudinárias contra a aprovação da lei. Estava muito em jogo. O Papa Francisco lutou e rezou para que no seu país natal impere, agora e de futuro, o respeito pelos principios básicos de humanismo que a Igreja Católica, bem como as outras religiões, defende. A Vida venceu.

Foto: uma das últimas manifestações, antes da votação final, no centro de Buenos Aires, junto ao Obelisco, ocorreu a 4 de agosto, juntando mais de 600 mil pessoas, tendo sido convocada pela federação de Igrejas Evangélicas da Argentina. Excerto do jornal Clarín.

https://www.clarin.com/sociedad/gran-cantidad-gente-llega-obelisco-manifestarse-vidas_0_BJ9DDv7BQ.html

Debate histórico

Evangélicos y católicos llenaron la 9 de Julio contra el aborto legal

Más de mil micros con militantes celestes llegaron desde el interior. "Salvemos las dos vidas", la consigna. 

Concentración nacional "Salvemos las dos vidas" convocada por las iglesias evangélicas argentinas

Vanesa López

"Toda vida vale", mezclada con "Jesús es el camino", y otras más politizadas como "Si votás por el aborto, yo no te voto" fueron las consignas que se multiplicaron en carteles, vinchas y remeras hasta teñir de celeste el centro porteño. Con un clima festivo y eufórico, similar al de un recital, "Salvemos las dos vidas” fue la mayor movilización en contra de la legalización del aborto que se realizó en el país.

Lo convocaron las iglesias evangélicas de la Argentina, pero también hubo muchos católicos. Según su registro, este sábado unas 650.000 personas coparon la avenida 9 de Julio, entre San Juan y Corrientes. Llegaron más de 1.000 micros desde todas las provincias, que estacionaron en las inmediaciones del Obelisco, donde hubo cortes de calles. El tráfico fue muy intenso, como el de las horas pico en los días hábiles.

Fue un despliegue donde no faltaron el choripán y el paty. Sobre un escenario con pantalla gigante desfilaron bandas evangélicas de rock, pop, y folclore. En medio de las tandas musicales, invitaron a hacer una "selfie", se cantó el himno nacional, y hubo oraciones por las familias, por los senadores, por los bebés que están por nacer, y por las madres que están en crisis.

Sobre la calle, el público cantaba a los gritos, rezaba con los brazos en alto, hacía "pogo", y sacudía bebés de plástico que simbolizan a los fetos. 

Hubo familias, pero sobre todo muchos jóvenes. Con una vincha celeste y blanca, Tobías Méndez, de 16 años, se mostró feliz en su primera manifestación. Llegó con 15 personas de la iglesia "Encuentro con Jesús", de Palermo. "Vengo a apoyar la no legalización del aborto. Están matando una vida. La mayoría de los abortos son porque la gente no se hace responsable, no se cuida", opina el adolescente.

Más curioso es el caso de Muriel Moix. Es católica, pero está participando en todas las marchas anti-aborto, sin importar quién la organice. "Se hace imperioso defender el derecho a la vida. No puede existir ningún otro derecho si no se respeta este derecho primordial. Queremos que no haya aborto, ni legal, ni ilegal. Y que se ofrezcan otras soluciones, como hacer una campaña de anticoncepción", señala.

En plan familiar, Matías Diaco y Cristina Gómez fueron con su hijo, Luciano. "Creemos que ambas vidas son importantes. Y que si Dios tendría que elegir por la salvación de alguna, salvaría a las dos. Nosotros no somos Dios, somos seres humanos. Y tenemos que ser imparciales. Todos deberían tener una oportunidad", comentaron.

En el país hay más de 16.000 iglesias evangélicas. De ellas, 15.000 pertenecen a la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que organizó el encuentro. En un duro comunicado, la entidad aseguró que "las Iglesias evangélicas de la Argentina no apoyarán a ningún candidato que promueva el aborto".

Al respecto, su presidente, Rubén Proietti, dijo a Clarín que "los legisladores no están representando el sentir del pueblo" y mencionó a "las presiones que los están haciendo cambiar de postura". Incluso, fue más allá: "tengo registrado por videos a diputados que mostraban el pañuelo celeste, decían que estaban por la vida, y a último momento votaron en contra. Rechazamos esa hipocresía. La política no es sucia, son los políticos que se venden los sucios".

También se dirigió a los legisladores Paula Delvecchio, pastora a cargo del único discurso de la jornada. "Senadores y senadoras de la Nación. En sus manos está la decisión más importante de su mandato. No importa cuál sea su ideología política: en esto se trata de cruzar la línea entre la vida y la muerte. Para el pueblo evangélico aquí representado, esa línea no es negociable", leyó sobre el escenario.

Por su parte, Raúl Magnasco, presidente de Más Vida, la mayor organización "pro vida" del país que nuclea a un millón de personas, informó en un comunicado que “pasamos de ser la mayoría silenciosa, a la mayoría activa de nuestro país. La ‘ola celeste’ se transformó en una marea celeste, que trascendió las fronteras llegando a 16 países. Si la votación del miércoles se confirma a favor de la vida, será una victoria de toda América unida, no solo Argentina”.

Presente en las cercanías del Obelisco, Miriam Boyadjian, senadora nacional por Tierra del Fuego por el Movimiento Popular Fueguino, se manifestó feliz por la gran convocatoria que, dijo, se estaba replicando en diferentes puntos del país. Boyadjian señaló que, por la información que ella maneja, el rechazo a la legalización del aborto ya sumaría 36 votos que resultarían suficientes para detener la iniciativa aprobada en Diputados. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que se produzcan cambios a último momento. 

También Dina Rezinovsky, coordinadora de la juventud del PRO a nivel nacional, estaba "dando una mano" en la organización. "Creo que es una ley que va en contra de lo que dice la Constitución", contó a Clarín. Asistió en carácter personal, porque es evangelista, y asegura que "en la juventud del PRO no definimos una postura". Sobre las diferencias que hay dentro del partido, señaló que "se ha creado cierta grieta dentro de los diputados y dentro de las juventudes, pero creo que es parte de ser una sociedad madura y respetar al que piensa distinto".

En el marco del debate por la legalización del aborto que se lleva a cabo en estos días en el Congreso, la manifestación apuntó a reafirmar "el valor y derecho a la vida", señalaron los organizadores. A la vez, expresaron su "rechazo a cualquier propuesta política que promueva, adhiera o legalice el aborto en la Argentina".

"La Concentración Nacional 'Salvemos las dos vidas' tiene el propósito de declarar que el aborto es una práctica criminal y de tortura a un niño por nacer y no es —como se intenta instalar— una política de salud ya que no persigue curar, sino causar la muerte", concluyó ACIERA en su comunicado. Habrá que esperar hasta el miércoles para confirmar el impacto de su convocatoria. Porque, en palabras de la senadora Boyadjian, "hay un final abierto".